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Participantes
Brasil, Checoslovaquia, Chile, Yugoslavia, Hungría, Unión
Soviética, Alemania Federal, Inglaterra, Italia, Argentina,
México, Uruguay, España, Colombia, Bulgaria y Suiza
El
comentario
Chile realiza una gran inversión para la remodelación
de sus estadios y en las comunicaciones para cumplir con la FIFA
y acceder a la realización del mundial. Brasil revalida
su condición de campeón del mundo presentando la
base del mundial anterior con el agregado de más experiancia
y un juego superlativo. Los sudamericanos llegaron a la final
con Checoslovaquia donde ganaron 3 a 1 y entusiasmando al mundo
con su juego presciso y contundente. Argentina arranca muy bien
el torneo pasando a la segunda ronda, y olvidar el mal desempeño
del mundial anterior, pero queda eliminada tras perder con Inglaterra
y empatar con Hungría.
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| Sedes:
Santiago, Arica, Viña del Mar, Rancagua |
| El
estadio de la final:
Estadio Nacional de Santiago, con capacidad para 76.000 personas
inaugurado en 1937 |
| Goles
Convertidos:
89 en 32 partidos |
| Gol
Número 600 en un mundial:
Drazan Jerkovic (Yugoslavia) |
| Total
de Espectadores: 896.336 |
| Ingresos:
U$s 3.900.000 |
| La
vestimenta:
Se mantiene la solapa y las franjas en los pantalones. Tambien se
incorporan manga larga y manga corta |
| La
pelota:
Aumentan la cantidad de paneles con lo que se consigue una esfera
más regular |
Los
números del mundial:
50 jugadores lesionas hubo en los primeros 4 días de competencia
800 periodistas de todo el mundo fueron a Chile para la cobertura
del campeonato |
| El
goleador:
Garrincha (Brasil) |
| La
figura:
Garrincha (Brasil), jugó en Botafogo y Corinthians. En 61
partidos con la selección convirtió 17 goles |
| El
equipo ideal:
Schroif (Checoslovaquia), Santos (Brasil), Voronin (USRR), Mauro
(Brasil), Schnellinger (Alemania Federal), Zito (Brasil), Masopust
(Checoslovaquia), Amarildo (Brasil), Garrincha (Brasil), Vava (Brasil),
Skoblar (Yugoslavia) |
Anécdotas:
El árbitro Joao Etzel Filho fue el representante de Brasil en el
Mundial. El segundo partido que le tocó dirigir fue el que disputaron
Colombia y la Unión Soviética por el Grupo 1, en Arica. Cuando faltaban
22 minutos, la URSS ganaba 4 a 1. Coll descontó con un gol olímpico,
Rada acercó las cifras y Klinger consiguió la hazaña. ¿Fue realmente
una hazaña? Por un tiempo lo fue, hasta que apareció en escena Etzel
Filho y confesó: "Yo empaté aquel partido. Soy descendiente de húngaros
y odio a los rusos desde la invasión soviética a Hungría en 1956".
En el partido que Brasil le ganó a Chile en semifinales , Garrincha
fue expulsado por reaccionar ante uno de los tantos foules del defensor
local Landa. Si lo suspendían, no podría jugar por el título ante
Checoslovaquia, por lo que la incertidumbre absorbió a todo el pueblo
brasileño, incluido su gobierno. Fue así que el Primer Ministro,
Tancredo Neves, envió un telegrama de felicitación por la victoria
y agregó: "El Gobierno brasileño espera que las autoridades de la
FIFA autoricen la presencia en la final de todas las estrellas brasileñas
y en especial de Garrincha, un extraordinario atleta cuya disciplina
y limpieza son conocidas en todo el mundo". Pero las solicitadas
no se limitaron al gobierno de Brasil y hasta el gobierno peruano
dio instrucciones a su encargado de negocios en Chile para que hiciera
gestiones en la FIFA por Mané. Finalmente, Garrincha fue sólo amonestado.
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| El
escándalo:
El 2 de junio, en el Estadio Nacional, se produjo uno de los episodios
más patéticos de la historia de los mundiales. Se enfrentaron Chile
e Italia y lo que pretendió ser un partido de fútbol se transformó
en una batalla campal. La dura oposición de los dirigentes italianos
para que Chile organizara el torneo alimentó el fuego del escándalo.
Ya en la cancha, una multitud de chilenos exaltados potenció el
clima de guerra. A los 7 minutos, el árbitro inglés Kenneh Aston
expulsó al italiano Ferrini, y allí se desató el revuelo. Más tarde,
Leonel Sánchez y Humberto Maschio (el argentino naturalizado italiano)
disputaron una pelota sobre la punta izquierda del ataque local.
De repente, el chileno le aplicó un terrible cross de izquierda
al volante, que cayó con su tabique nasal roto. Lo más sorprendente
fue que el localista árbitro inglés ni siquiera amonestó a Sánchez.
Eso sí, minutos más tarde expulsó al italiano David, quien había
intentado vengarse del chileno. El final del partido fue un bochornoso
espectáculo con todos los jugadores tomándose a golpes de puño.
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| La
Final |
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La final fue acorde a lo mostrado a lo largo del torneo. Sin demasiado
brillo, con técnicos más preocupados por obstruir que por crear,
pero con algunas individualidades capaces de desmarcarse de cualquier
atadura defensiva. Así, y en especial por lo hecho en la segunda
parte, Amarildo, Zagalo, Zito y el resto de los talentosos brasileños
tiraron por la borda el cerrojo de los checoslovacos. Poco importó
que Masopust abriera el marcador a los 15 minutos de iniciado el
partido. Brasil, pese a no dominar a voluntad, continuó mirando
el arco de enfrente. Dos minutos más tarde, Amarildo puso las cosas
en su lugar. Promediando el segundo tiempo, un tiro de Jelinek pegó
en el brazo de Djalma Santos, pero el árbitro ruso Latishev no se
dio por enterado. A partir de ese momento, el encuentro tomó ritmo
de samba. Una absurda acción del arquero Schroif permitió que Brasil
se pusiera en ventaja y otro regalo del Uno checoslovaco sirvió
para que Vavá cerrara la discusión. Brasil era el bicampeón e igualaba
así la hazaña del doblete italiano del 34/38. |
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